Warda Al-Jazairia, de padre argelino y madre libanesa, nació en Puteaux, Francia en 1939 y falleció en el Cairo el 17 de mayo de 2012. Warda, significa “rosa” en árabe, de ahí que se la conociera como la rosa argelina. Residió muchos años en Egipto, donde desarrolló su carrera como cantante. Para ella trabajaron los mejores compositores y letristas del S.XX, dejando un legado de más de 300 canciones y millones de álbumes vendidos.
El padre de Warda regentaba un hotel y un restaurante en París en el barrio latino "Le TAM TAM", que lo convirtió en un local de referente para la música árabe. Allí acudían, las grandes estrellas que actuaban también en París, y la pequeña Warda ya estaba detrás de las bambalinas escuchando las canciones y aprendiéndolas.
Al igual que hiciera Edith Piaf, a quien la argelina admiraba mucho, Warda empezó a cantar jovencísima en cafés parisienses. En uno de ellos fue descubierta, con tan solo 11 años, por Ahmed Hachlef, un productor de radio de París. Gracias a la difusión radiofónica, se hizo popular entre el público joven del norte de África.
En 1956, el gobierno francés deporta a la familia de Warda, debido a que el padre apoyaba al Movimiento de Liberación de Argelia. Ante la imposibilidad de encontrar refugio en Argelia, que todavía se hallaba bajo control de Francia, se establecieron en el barrio de Hamra en Beirut, la ciudad natal de la madre. Una noche cantando en un local llamado Tanyos, el músico egipcio más importante del S.XX, compositor, laudista y cantante "Mohammed Abdel Wahab", la descubrió y se dedicó a promocionar su arte, invitándola a El Cairo.
Mohamed Abdel Wahab se convirtió en su padrino, compone para ella, e incluso le hace practicar el árabe clásico, muy distinto al árabe dialectal argelino. Con él aprende definitivamente la lengua árabe. Tres años después estando cantando en Siria se encuentra con otro gran compositor, laudista y cantante, Riad Al Soumbati, éste la invita a Egipto, compone para ella canciones como "Nida Dhamir" y "Loubat El Ayyam" y dos poemas "Dalia Djamila" y "Ya Ana Huria Bendahlek". Warda, obtiene sus primeros éxitos en El Cairo (Egipto), y empieza a participar también en sus primeras películas en las que junto con Abdel Wahad y Al Soumbati escribe para ella también otro enorme laudista, cantante y compositor Sirio-Libanés "Farid El-Atrache".
Warda y Mohamed Abdel Wahab en el estudio de grabación.
En 1962 Warda y su familia se trasladan a la reciente independizada Argelia. Warda se casa en 1963 con un oficial del ejército de liberación nacional que le pide que abandone su carrera artística. Durante 10 años dejó de cantar conviertiéndose en ama de casa, hasta que en 1972, el presidente argelino Houari Boumedienne le propone cantar en los actos oficiales con motivo del 10º aniversario de la independiencia.
Obtuvo un gran éxito y un efecto colateral, el divorcio de su marido que no soportó verla en los escenarios. Regresa de nuevo a egipto donde graba éxitos como "Khallik Nena" y "Essoud Elouyoun" y entra en su vida hasta ser su marido, otro célebre compositor egipcio que nutrirá gran parte de su obra, Baligh Hamdi.
Aparece en películas como "Sawt Al Encimera" y "Maa Hikayati Ezzaman" donde canta canciones de Abdel Wahab, Elmûgui Mohamed Kamel El Tawil y su marido Baligh Hamdi. Da a luz tres álbumes en 1991, 1992 y 1994 nominados como "mejor álbum del año."
Warda - Batwanis Beek (Contigo me siento segura)
Sonideros: Javier de Cambra - Homenaje a Warda (20/05/12)
El pasado jueves 17 de mayo fallecía en El Cairo, a los 72 años, Warda, un valor de referencia en la canción árabe. Nacida en París hija de padre argelino y madre libanesa, Warda creció en la gran tradición de la música árabe, teniendo su estreno radiofónico con 11 años cumplidos. Residiendo en Líbano fue descubierta por Riad El Sunbati. Pronto, también compondría para ella Mohamed Abdel Wahab: uno y otro escribieron para la diva más allá de las estrellas: Om Kalsoum. Fallecida ésta en 1975, Warda logró lugar de preferencia entre el público árabe. Escucharemos, sobre todo, producciones de los años noventa cuando escribían para ella Salah El Sharnobi (música) y Omar Batiesha (letra). Nos queda, y bien activa, la libanesa Fairuz.